CONVENCIONES

LAS CONVENCIONES DE FACILITADORES DEL PERÚ.

Una de las actividades que caracteriza a DH FACILITADORES son las CONVENCIONES. Éstas se iniciaron en el año 2008 y fueron organizadas con la finalidad de difundir nuestra especialidad, haciéndola crecer con el interés y entusiasmo de las y los asistentes a cada uno de los eventos. También, hay que señalarlo, cumplía un rol de indagador importante pues a las y los asistentes se les preguntaba acerca de cuál debía ser la «hoja de ruta» de nuestro movimiento.

Cada CONVENCIÓN finalizaba con la lectura de los resultados de las encuestas, entrevistas y reuniones destinadas a ese fin. Los enunciados de esos informes, significaron para nosotros el plan o camino a seguir. En ese sentido, DH FACILITADORES –siempre en el rol  de ”facilitador” de este proceso- emprendió  la concreción de aquellas expectativas, interpretadas como mandatos, a fin de convertirlas en herramientas de crecimiento. A saber:

  • La creación de la Asociación Peruana de Facilitación;
  • Conformación de núcleos regionales;
  • Programas formativos de Facilitadores;
  • Aprender de la experiencia de otros países;
  • Posicionamiento de la facilitación en el mercado.

Asimismo, y a pedido de las bases, nuestra organización exploró la facilitación latinoamericana a través de la CONLAF (Lima, 2011) buscando conformar junto a sus pares de Latinoamérica y el Caribe, la organización de una entidad continental colegiada que se convierta en el rector de nuestra especialidad.

Hasta este año 2015, el movimiento de facilitación peruana puede preciarse de contar con:

  • Una Asociación Peruana de Facilitación APF,
  • La DH ESCUELA que ha forjado el Programa de Formación de Facilitadoras(es) Certificados,
  • El posicionamiento de la facilitación en el mercado laboral e inclusive en el escenario político del Perú.
  • La conformación de al menos dos ciudades, sedes de Macro-regionales (Chiclayo, 2010 y Huancayo, 2012) y,
  • El aprendizaje (CONLAF) de experiencias importantes de la facilitación latinoamericana.

Sin embargo, a pesar de estos logros, este proceso está aún inconcluso y requiere que éstos sean objeto de difusión, asimilación y desarrollo de tal forma que abonen eficazmente a la plena formalización de nuestra especialidad tanto en nuestro país (y porque no decirlo) en otros países de Latinoamérica.